Estábamos sentados uno frente al otro, mirando en la profundidad de nuestros ojos cuánta verdad y cuánta mentira, todo lo que ocultamos, todo lo que sentimos, todas las etiquetas que nos pone el resto y todo lo que realmente somos.
He guardado tu mentira o tu verdad, de la manera en que suene mejor, por largos quince años, en los que hemos vivido alegrías y muchas dolorosas falsas alegrías.
Puedo ver la marca más grande de mí alegría muy por debajo de mi cintura, la cicatriz de la cesárea en que se me dio la oportunidad de ser la creadora de otra vida.
Le he ocultado por años, a mi hija y a mi esposo, lo que nosotros somos y la maneras en que nos queremos y el por qué es de ésta manera, la verdad es que no hay respuesta, ni yo misma podría entender, porque sigo sosteniendo mi mirada y observándote fijamente a los ojos.
Le he preguntado a mi esposo, con dudas respecto de éste viaje y si aún cree que lo amo, a pesar de que los quiero mucho y que le tengo que ocultar tanto ¿Cuál es el secreto del por qué nos seguimos amando a pesar de los años y las dificultades? – Y me ha respondido – Porque somos el uno para el otro, sin importar cuánto hemos tropezado.
Su respuesta me ha dolido en lo más profundo del corazón, si supiera quién mucho antes de él me dijo lo mismo en varias ocasiones, tal vez no me lo hubiera dicho y tampoco se me hubiese grabado tan rápido en la fugacidad de mi mente. No le importa cuánto hemos tropezado, a pesar de haber sido yo quien le ha puesto una zancadilla a nuestra relación, es mi esposo y si no voy a Luxemburgo no podremos continuar con nuestra relación he venido especialmente a pedir el permiso, para contar una verdad que he ocultado lo más que he podido y que no quiero revelar, pero es el hombre que amo y no puede ignorar la situación por la que está pasando mi hermano.
Caminamos por la nueva ciudad a la que te mudaste, he dicho a quien fui a visitar , traje encargos de tus padres y nuestros demás amigos que te echan mucho de menos . Mi esposo sabe lo mucho que te quiero, pero no tiene idea cuál es la situación de nuestra relación, no sabe la complicidad en cada una de nuestras miradas, esa línea delgada que nunca hemos cruzado porque nos queremos demasiado, pero nunca tanto para olvidarnos que no es lo suficiente.
Te he traído enmarcado los nuevos recuerdos de la vida que llevo al otro lado del continente, las fotos de mi esposo a quien te has negado a conocer, por una razón completamente desconocida para mí, las fotos de mi hija , te he observado y vi tus dedos posarlos con mucho cuidado sobre sus mejillas como acariciándola en presencia , tus ojos se han llenado de lágrimas , pero no lloraste , no hasta cuando posaste como siempre solías hacerlo tu mentón de angulosas formas sobre mi hombro moreno plagado de pecas .
Has dicho con ternura paternal: “Sol se parece mucho a ti, con esos rulos alborotados, con esas sonrisa que parece que nunca te abandona, con las mejillas sonrojadas y con la astucia suficiente, para posar desenvueltamente frente a la cámara” .Sin margen a error la pequeña Sol es muy igual a mí y probablemente haya sido de mí de quien heredó esa forma tan intuitiva de acercarse a la verdad , suele preguntarme mucho de su tío que vive lejos , ha hablado con mi hermano y siempre están en contacto , ella ha creado un vínculo realmente lindo con él y me gusta.
Respiro un aire nuevo y me provoca quedarme un día más , aunque éste es el final de nuestro recorrido, la lluvia nos ha alcanzado y mi abrigo está totalmente mojado , es una tarde de invierno , de las que dicen que son románticas , las que hacen revivir recuerdos y cometer locuras. Por última vez me has besado en mi rizado cabello , he visto tus labios ceder lentamente contra mis cabellos húmedos por la precipitación , vi en el reflejo del vidrio del café , que cerraste los ojos con dolor , como si estuvieras dejando ir el único recuerdo que te quedaba del pasado , cerraste la mano en un puño y la guardaste dentro del saco , pusiste mi mano helada sobre tu cara y con delicadeza la besaste , me sentí una dama , aunque no era el mejor momento para sentirlo , me abrazaste , agachaste el cuerpo y pusiste tu mentón sobre mi hombro y recostaste tu mejilla por detrás de mi nuca , tal y como lo hacías en el pasado en los momentos difíciles en los que cuidaba tu roto corazón de los dolorosos problemas del mal de amor.
Corrimos de forma desesperada buscando un lugar seguro a donde ir , un lugar en donde protegernos del frío y de la lluvia , que podía sentir en los huesos y a lo cual no estaba por supuesto nada acostumbrada , a pesar que quería seguir avanzando no lo lograba , cada paso que daba hacia pesado mi cuerpo , mis sentidos eran cada vez menos claros, podía sentir las luces de las calles encenderse y no me había dado cuenta que tan rápido había pasado el tiempo, los minutos ya habían sido horas , horas que había pasado a tu lado, horas que no quería dejar escapar de mi lado y que quería guardar en mi saco por siempre. Cerré los ojos para capturar el momento y de pronto las luces que molestaban mis frágiles ojos no estaban y todo estaba obscuro en tinieblas, la bulla de la tortuosa moderna ciudad se calló para siempre
Venía caminando por una desolada calle y escuchaba resonante en mi cabeza la voz imaginaria del hombre que más deseo en éste planeta, su voz era melódica y en cada frase parecía poder escuchar las notas musicales, era para mí todo un concierto escucharle hablar, me relajaba, podía incluso sentir como llegaba a través del aire el sonido de su voz desde lo más lejano a mis oídos.
En mi mente de forma precoz, aparecieron imágenes del pasado maravilloso, cartas de amor , regalos , viajes , momentos de risas y tristezas.
El hombre que amo no está ahora junto a mí y es cuando necesito más decirle que lo amo y no debe temer de lo que siento por mi amigo , doy mi vida por mí amigo , pero no es mi vida ; mi vida es él , mi paciente esposo.
De pronto desperté , me había desmayado en medio de la calle , mi amigo tenía los ojos abiertos como platos , inyectados en sangre sosteniendo un paraguas en la mano derecha sobre mí ,para evitar mojarme , lo movió un poco y una gran gota de lluvia helada mojó mi rostro , para hacerme despertar del sueño en el que estaba.
Son las 3 am. y soñé algo tan confuso , cada día pienso que estoy más loca , quién soñaría algo tan irreal como eso ...